A.·. L.·. G.·. D.·. G.·. A.·. D.·. U.·.
AA.·. LL.·. y AA.·. MM.·.

GRAN LOGIA EQUINOCCIAL DEL ECUADOR

R.·.L.·.S.·. NUEVA AMERICA No. 22

 
INFORMACION GENERAL
GRADOS SIMBOLICOS
INFORMACION LOGIAL

 

 

A.·.L.·.G.·.D.·.G.·.A.·.D.·.U.·.
G.·.L.·.E.·.D.·.E.·.

CONDICIONES NO ESCRITAS DEL DERECHO MASÓNICO

INTRODUCCIÓN:

En el principio Dios se encontraba sólo y se aburría, entonces creó al hombre, mas el hombre se aburría y creó Dios a los animales, pero el hombre siguió aburriéndose, al ver esto Dios creó a la mujer y a la par que terminó el aburrimiento surgió la primera ley no escrita: EL DIVORCIO.

Hasta que en el día 28 de febrero de 1.723 vio la luz del día en la ciudad inglesa de Londres el documento conocido hasta la actualidad como las Constituciones de Anderson, la Masonería se había regido por sus usos, costumbres y antiguas regulaciones, muchas de las cuales se las pasaba de voz a voz, utilizando para su mejor memorización versos.

¿De dónde provenían estos usos y costumbres, estas antiguas regulaciones, estos versos con contenidos legales y la muchas regulaciones existentes hasta esa fecha?, es la pregunta que trataremos de responder esta noche QQ.·. HH.·.

LOS INICIOS:

Al igual que cualquier asociación humana, la Masonería necesita regularse, establecer normas de conducta, tanto internas como externas, establecer normas para aceptar nuevos adeptos, maneras de reconocerse, establecer sus deberes y derechos, en fin, debía contar con una legislación masónica, legislación que en la actualidad ya existe pero, antes de que ésta legislación se encontrara impresa, los masones pasaron cientos de años basando todas sus actuaciones en unas LEYES NO ESCRITAS que se formaron por los usos y costumbres tradicionales de los masones desde tiempos inmemoriales y, que a través de las generaciones y por conducto y tradición oral, persistían entre los miembros de la fraternidad.

Para encontrar el origen de nuestra legislación debemos remontarnos a la noche de los tiempos en los que se dice apareció sobre la faz de la Tierra nuestra Augusta Institución.

Para algunos estudiosos, entre ellos el erudito y arqueólogo A. Lenoir, la masonería tuvo su origen en los antiguos misterios indos y egipcios, opinión no compartida por F. C. Moureau, E. Rebold y H.K.C. Krause quienes manifiestan que su origen ha de buscarse en las organizaciones corporativas de Roma. Por su parte el escritor y H:. Oliver plantea que los orígenes de la orden deben remontarse al de la creación del mundo, llegando a afirmar incluso que Moises era Gran Maestre, Josué el diputado y Aholiab y Bezalcel miembros principales. Otros autores remontan sus orígenes a la construcción del templo del Rey Salomón, mientras que Mitchell y otros tratadistas afirman que fue fundada por los druidas, postura respaldada por Payne. Por su parte Danse de Villoison lo atribuye a Herculano. Algunos autores remontan su origen a la época de las Cruzadas y muy especialmente a los Templarios.

Lorenzo Frau Abrines por su parte  afirma categóricamente que “Es evidente que si hubiéramos de tomar nuestros principios moralizadores como fecha de origen de la Masonería, tendríamos que fijar esta era como coexistente con el mundo”, para mas adelante decir: “Nada puede asegurarse de su origen sino en la época en que sus principios llegaron a constituir un sistema y llegó a haber una institución organizada por mutua asociación. Resulta, pues, que tenemos razones suficientes para afirmar que la organización de la sociedad llamada Masónica provino de la evidente importancia de las relaciones sociales, del desarrollo relativo de los deberes del género humano, y del vivo deseo que se despertó entre los individuos de promover el bien general.”.

Para Serge Raynaud de La Ferriere “... ha existido siempre una Fraternidad Iniciática con poder central, que se ha mezclado poco a poco con los sistemas corporativos, religiosos y filosóficos. Transmitiendo una parte de su esoterismo, se retractaba cada vez que se aludía a verdaderos misterios que no entregaban sino solo a Iniciados, los cuales, con mucha prudencia intentaban siempre formar un Colegio, pero preferían dar el patrimonio oculto a un solo elemento más bien que divulgar la enseñanza sagrada a cualesquiera individuos.”.

Desde mi punto de vista, la Masonería recoge todos los conocimientos impartidos por los iniciados Egipcios e Indios, así como por los Magos de Caldea, remontándose a los filósofos griegos, quienes a su vez transmitieron estos conocimientos al pueblo hebreo, siendo éstos, quienes a través  de las construcciones de los templos, en especial el de Jerusalén, perpetúan especialmente en Asia todos los misterios milenarios e instauran la Franc-Masonería operativa, la misma que durará hasta mediados del siglo XV, época en la cual se inicia su transformación hasta establecerse la Masonería especulativa que es la que hoy conocemos. 

EL GRAN PASO:

En su historia del Arte Cotterill afirma: “El Renacimiento tuvo su origen en esa ansia de emancipación de las cadenas del pasado, ansia que es probablemente sentida por cada nueva generación, y que, de cuando en cuando, favorecida por condiciones especiales, tiene éxito y realiza sus ideales... Los ideales en este caso eran alegría, y libertad y personalidad, y liberación del ascetismo, del sacerdocio medieval, del dogma medieval; liberación del anatema que se había sentado en los derechos naturales del hombre; sobre la libertad de pensamiento y juicio moral; liberación de la ley tradicional de la tradición autoridad constituida no democráticamente, y la restauración al individuo de un gobierno autónomo moral e intelectual.”

En esta época y fruto de la huida de Constantinopla de muchos hombres instruidos, con motivo de la toma de dicha ciudad por los moros, estos hombres instruidos arriban a Italia, llevando consigo manuscritos de los escritores griegos, se reinstaura el conocimiento clásico, su arte y sus construcciones, sumado a esto, la invención de la imprenta provoca que sé de una amplia difusión del conocimiento. Brilló de nuevo la literatura, el arte y sobre todo la Filosofía. Esto trajo consigo una reforma de la Iglesia, lavándola de sus abusos.

Con la instauración de las Reforma, las construcciones de Catedrales se suspendieron en gran medida, afectando de por sí a la Masonería operativa. Es en este lapso de tiempo, entre el sigo XV y XVIII, que la Masonería entra en una profunda crisis, llegando casi a desaparecer, sin embargo de lo cual, ya se habían dado los primeros pasos para transformar la Orden, se habían aceptado en su seno a personajes ricos e influyentes, incluso a algunos reyes y príncipes, quienes sostuvieron la Orden, mas, en este período de oscurantismo, aparejado al Juramento de no escribir los secretos iniciáticos, provocó que exista una alarmante escasez de registros referentes a la tradición de misterios entre tantas de las antiguas Logias operativas.

A través de las Minutas  de las reuniones de Logia, vamos deshilvanado como fue el proceso para la transformación de la Masonería en especulativa, así, en el año 1600 es admitido en la Logia de Edimburgo, Capilla de María, de la gran Logia de Escocia, John Boswell de Auchinlech, siendo el primer hermano ajeno a la construcción admitido en Logia de quien se tienen registros certeros.

Del estudio de las Minutas también se llega a conocer  que La Palabra Masónica es el único secreto al que se alude en ellas, hasta la fecha se desconoce en que consistía esta palabra, pero se sabe que era revelada a los Aprendices bajo un “Gran Juramento”.

Algunos autores mencionan a Elías Ashmole como el fundador de la Masonería especulativa, pero si aceptamos que con fechas anteriores ya se habían iniciado algunos candidatos no pertenecientes la Compañía de Masones, no nos queda otro remedio que refutar este argumento. Ashmole mismo es iniciado en una Logia no operativa en Warrington, en Lancashire en 1646 y revisando las Minutas se comprueba que asistió en 1682 a una Logia en Mason` Hall en Londres, en donde se iniciaron seis candidatos de los cuales dos de ellos no pertenecían a la Compañía de Masones.

En las minutas inglesas, ya encontramos la aparición escrita de  temas sobre la construcción espiritual, e incluso ya se habla de un Libro de Constituciones, así como de varias palabras y signos para el reconocimiento entre los masones, así como de reglas para la Admisión de nuevos candidatos.

Con la constitución de la Gran Logia de Inglaterra, el día 24 de junio de 1717, se da inicio oficial a la Masonería moderna o especulativa.

LA RECONSTRUCCION:

I

La leyenda cuenta que el arte de construir mereció la protección de los poderosos, reyes, príncipes y hombres eminentes, estos constructores tenían bien establecidos sus deberes para poder ser considerados masones. Las ciencias libres que cultivaban eran la gramática, la retórica, la dialéctica, la aritmética, la geometría, la música y la astronomía, fundadas todas éstas en la geometría, que enseña a medir y a pesar, siendo considerada indispensable. Se asegura que el principio de todas las ciencias fue descubierto por Tubal hijo de Lamech, quien descubrió la geometría y por su hermano, Tubalcaín quien aprendió el arte de forjar.  Sus conocimientos los escribieron en dos pilares de piedra, Hermes halló uno de ellos y difundió los conocimientos.

Con la construcción de la torre de Babel la masonería adquirió importancia, siendo así que masones dirigidos por Nemrod construyeron entre otras la ciudad de Nínive, fue este monarca quien escogió a treinta correligionarios y les inculcó todos los principios de la Orden.

Según la leyenda, cuando Abraham fue a Egipto enseñó las siete ciencias descritas, siendo su discípulo Euclides quién fue maestro de todas ellas, profesando la geometría y dictando las siguientes reglas de conducta: Ser fieles al Rey y a la nación, siendo fieles entre sí, amándose y titulándose hermanos o compañeros; elegir como Maestro al más sabio, atendiendo tan sólo a las dotes de sabiduría y prudencia.

Daniel, quien empezó la construcción del templo de Jerusalén, protegió a los masones impartiéndoles las enseñanzas de Euclides, siendo Salomón quien culminó la obra, época en la cual floreció la masonería, no sólo en Jerusalén, sino también en Ninus, Gracus o Mannou.

Posteriormente se estableció la Masonería en Francia e Inglaterra, siendo San Albano el rey, quien ordenó la construcción de la ciudad de San Albano y proporcionando a los masones constructores las cartas de franquicia para sus asambleas generales. Este monarca es quien dicta algunos reglamentos. Caen en desuso los mismos hasta el reinado de Atheltan, quien luego de pacificar el país ordena la construcción de ciudades, en este proceso su hijo, Edwino, obtiene cartas de franquicia de su padre para convocar cada año a una asamblea en la misma que se comunicaban todas las faltas y transgresiones, castigándolas, presidió algunas asambleas y dictó nuevos reglamentos, estableciendo algunas costumbres. Al saber de la existencia de masones en otras partes del mundo conocido, ordenó la recopilación de documentos con referencia a la Orden, obtuvo los manuscritos en varios idiomas, observando que tenían similitud, por lo que ordenó se los recopilará en un solo volumen y dispuso que estos textos debían ser leídos y comentados por todos aquellos que ingresaban a la Orden, para que sepan cuales eran sus obligaciones.

II

Con el devenir del tiempo, la masonería fue adquiriendo vigor, estableciéndose la necesidad de recopilar todos los principios, conocimientos, usos y costumbres, pues se veía que existían exigencias para la admisión de los profanos a sus filas, normas de conducta, regulaciones de sus deberes y derechos, en fin, un conjunto de disposiciones que se hallaban dispersas y que eran transmitidas desde tiempos inmemoriales y constaban en idioma arcaico sajón en forma de verso, siendo cantadas por todos los concurrentes a las reuniones para no ser olvidadas.

El presbítero anglicano Jacobo Anderson, al estudiar junto con el Dr. Desaguliers los trabajos del hermano historiador Jacobo Payne, pudo recopilar los antiguos preceptos y reglamentos generales, publicando en 1723 su célebre obra El libro de las Constituciones, también conocida como la “Constitución de Anderson”, siendo impresa en verso para la mejor memorización de los miembros de la fraternidad. Esta constitución se encuentra establecida en treintinueve artículos.

En su narración de 1720, Anderson informa: “Este año en algunas Logias privadas, varios manuscritos muy valiosos (no copiados aun) en lo concerniente a la Hermandad, sus Logias, Regulaciones, Cargos, Secretos y Usos (particularmente uno escrito por Mr. Nicolas Stone el warden of Iñigo Jones) muchos de estos documentos fueron quemados y destruidos por algunos hermanos porque pensaban que esos papeles no podían caer en manos extrañas.”.

En los siglos XVI a XVIII aparecieron en Inglaterra una serie de Manuscritos de la tradición Francmasónica británica a los que se designaba genéricamente como “Old Charges” o Antiguas Obligaciones. El más antiguo es el Manuscrito Regio o “Regium” que se supone haber sido escrito entre los años 1356 a 1400. Este manuscrito sobre pergamino, fue descubierto por el anticuario James Orchard Halliwell en el Museo Británico de Douder. Contiene setecientos noventa versos y presenta la antigua tradición de las Corporaciones, además, dividida en dos partes: los “Quince Puntos” y los “Quince Artículos” de legislación masónica aprobados en el año 926 en el Condado de York, cuando la primera reunión de masones de las que se tiene referencia y la que estuvo presidida por el príncipe Edwin. Este manuscrito, escrito en verso contiene lo que en realidad son los deberes y preceptos que existieron en la práctica y en la costumbre mucho antes de revestir su forma escrita ya que contiene preceptos reconocidos como Leyes Fundamentales de la Francmasonería.

Posteriormente M. Cooke descubrió en el Museo Británico un segundo Manuscrito que se remonta al año 1490 y lo publicó bajo el nombre de “Historia y Artículos de Masonería”.

Luego aparece el “Dowland”, nombre de un periodista que en 1815 lo publicó en el “Gentlemen`s Magazine”, y se hace remontar al año 1500.

A pesar de la destrucción realizadas por el grupo de celosos hermanos en 1720, las copias de 113 textos de Antiguos Cargos han llegado hasta Nosotros.

Aproximadamente dos terceras partes de ellos son anteriores a la primera Gran Logia de 1717. Anteriores a 1700 son 55 manuscritos. Cuatro se escribieron después de 1600; uno cerca del día de Navidad de 1583, uno entre 1400 y 1410 y uno entre 1356 y 1400.

Los antiguos Cargos toman diversas formas. Algunos se escriben sobre hojas separadas de papel o en libros, pero la forma típica es una lista o rollo de pergamino, entre cinco y diez pulgadas de ancho hasta catorce pies y medio de longitud. Varias de las copias sostienen el título “Constituciones” y cuatro de las versiones se escriben en libros de actas de las Logias. Muchas tuvieron una copia de los Viejos Cargos expuestos en la sala de la Logia porque consideraban que sus reuniones no serían legales y regulares si éste no estaba expuesto.

Todos estos textos están relacionados, lo que hace suponer que están basados en un orignial no conseguido hasta nuestros actuales días.

Su contenido básicamente es el siguiente:

  1. Empiezan con una invocación;
  2. Información sobre el propósito y contenido seguido de una descripción breve de las siete ciencias liberales.
  3. Continúan con una extensa Historia tradicional sobre la Geometría, Masonería y Arquitectura, ocupando un poco más de la mitad del texto. Hace saber como Salomón construyó el Templo con la ayuda del Rey Hiram y su Maestro Constructor;
  4. La manera de tomar el juramento, comúnmente presentado en latín;
  5. Se procede a la admonición;
  6. Se establecen las regulaciones o cargos propiamente dichos; y,
  7. Terminan con el Juramento

 

Resultado de las investigaciones realizadas por los HH:. Hughan y Woodford en Inglaterra y Escocia, los manuscritos más importantes que se han publicado con posterioridad a los Manuscritos Regios, Cooke y Dowland son los siguientes:

MANUSCRITO

FECHA ASIGNADA

Landsdowne

1560

Status Schaw

1598-99

York No. 1

1600

Woord

1610

Harleian No. 2054

1625

Gran Logia

1632

Sloane No. 3848

1642

Sloane No. 3323

1659

Harleian No. 1942

1660

Aitchesn – Haven

1666

Kilwinning – Edimbourg No. 1670

1670

York No. 5

1670

York No. 6

1670

Logia Antigua

1686

York No. 2

1693

Alnwick

1701

York No. 4

1704

Papworth

1714

Graham

1726

Thistle

1756

 

 

Todos estos preceptos fueron y son conocidos como las Leyes No Escritas de la masonería, como los antiguos límites o Landmarcks.

En masonería se entiende por Antiguos Límites a las bases que dan origen a los Reglamentos, Constituciones, Estatutos y Reglas de los grandes Cuerpos Masónicos esparcidos sobre la faz de la Tierra. Estos límites encierran lo esencial de la Institución Francmasónica. Los linderos no solamente regulan las relaciones entre los masones y las exigencias que existen para la práctica de la masonería sino que forman en conjunto el Derecho Masónico.

Se considera que una Gran Logia o Logia puede ser reconocida como tal siempre y cuando observe estos Landmarcks, sin importar el rito que emplee en sus trabajo ni los usos internos de mínima tolerancia que no alteren en forma fundamental el espíritu de las disposiciones en general.

Los Hermanos Jorge Butler y Eduardo Mendoza consideran que “Sin la existencia de los Linderos, no habría Masonería Especulativa, y de la observancia o infracción de ellos, depende la regularidad o la irregularidad de la respectiva Gran Logia, logia y aún DE LOS MASONES EN GENERAL.”.

CONCLUSIONES:

Aldo Lavagnini afirma que “En efecto, los landmarks fueron primitivamente las leyes y reglas no escritas de la Institución, y tales debieran, a nuestro juicio, haber permanecido para siempre. Esta definición hace patente, una vez más, el carácter exquisitamente espiritual de tales reglas.”, para mas adelante aseverar: “... el derecho de entender e interpretar libremente los Principios y Reglas de la Institución, ha de considerarse como uno de los verdaderos landmarks, uno de los inmutables pilares sobre los cuales pueden apoyarse de manera estable su unidad y su universalidad.”.

En efecto, a mi juicio no se puede afirmar la inmutabilidad de los Landmarcks sin caer en el dogmatismo, esto contravendría con el carácter de la Masonería, puesto que ella reniega de todo tipo de dogmatismo. La masonería debería respetar sus principios y tener el libre albedrío para interpretarlos, mas, considero valedera la labor desplegada para pasar al papel todas las reglas, regulaciones, usos y costumbres de la Orden, ya que de este modo, en la actualidad podemos contar con un Derecho masónico plenamente establecido.

Es importante que cada uno de Nosotros estudie concienzudamente cada uno de los linderos, cada uno de los quince puntos y los quince artículos, que profundice en la Constitución de Anderson, que, de ser posible lea y relea los manuscritos y una vez que tenga pleno conocimiento de lo allí escrito, se pronuncie sobre el tema, puesto que no es dable afirmar que es necesario el cambio, sin conocer que es lo que se quiere cambiar, mas aún, cuando la masonería es universal y un cambio debería darse a nivel mundial so pena de caer en la irregularidad ante el mundo masónico. Solo el pleno conocimiento del Derecho masónico nos va a permitir avanzar hacia nuevos niveles y que nuestra voz sea escuchada. Si no existe en Nosotros la más mínima preocupación por lo que es la masonería, cuáles son nuestros orígenes, en qué se basan nuestros trabajos, porque decimos que somos regulares, porqué podemos dar y conferir cargos, cómo es que podemos iniciar a profanos; si conocemos lo más mínimo de nuestra simbología y no nos explicamos porque nuestros templos tienen tal o cual forma, etc., deberíamos rever nuestra calidad de masones, guardar nuestros mandiles y volver al mundo profano. Es mi palabra.

PATRICIO ALMEIDA TORRES

                   M.·. M.·.

 

 

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