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AA.·. LL.·. y AA.·. MM.·.

GRAN LOGIA EQUINOCCIAL DEL ECUADOR

R.·.L.·.S.·. NUEVA AMERICA No. 22

 
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R.·.L.·.S.·. NUEVA AMERICA No. 22

SOCRATES

Uno de los principios de la Orden, es el pensamiento creador basado en la lógica y la razón, considerando al intelecto como esencia racional que lleva al hombre a la interpretación y transformación positiva de su entorno. La racionalidad nos diferencia de ideas y pensamientos dogmáticos.
Un pensador que hizo parte de su vida la razón, la lógica y la virtud fue Sócrates, su legado en esos campos forma parte inseparable de los principios científicos que rigen el pulido de la piedra bruta de los masones.
Sócrates vivió en el siglo V a.C. y es considerado un apócrifo, ya que no tiene escritos realizados por si mismo,  su enseñanza oral fue documentada por su discípulo Platón quien contó todo lo que hoy podemos saber de él, además Sócrates ejercerá una influencia directa en el pensamiento de   otros filósofos que, en mayor o menor medida, habían sido discípulos suyos, y que continuarán su pensamiento en direcciones distintas, y aún contrapuestas. Algunos de ellos fundaron escuelas filosóficas conocidas como las "escuelas socráticas menores", como Euclides de Megara (fundador de la Escuela de Megara), Fedón de ElisEscuela de Elis), el ateniense Antístenes (Escuela cínica, a la que perteneció el conocido Diógenes de Sinope) y Aristipo de Cirene (Escuela cirenaica).  Casi todo lo que se refiere a Sócrates está rodeado de cierto misterio y sometido a discusión. En efecto, no produjo textos escritos y los testimonios sobre él son a menudo contradictorios. Aristófanes, por un lado, se burla de él, por el otro Platón exalta su figura en los diálogos, mientras que Aristóteles realiza comentarios más discretos.
Las cuestiones antropológicas y éticas fueron sus principales preocupaciones y desarrolló un método particular: la mayéutica. La mayéutica era el arte de dar a luz con el objeto de formar al discípulo. Sócrates decía:
Mi arte es, en general, como el de las parteras, la única diferencia es que mis pacientes son hombres, no mujeres y que mi trato no es con el cuerpo sino con el alma, que está en trance de dar a luz (...) Algunos de quienes frecuentan mi compañía parecen al principio muy poco inteligentes; pero a medida que avanzamos en nuestras discusiones, todos los que son favorecidos por el cielo hacen progresos a un ritmo tal que resulta sorprendente tanto a los demás como a sí mismos, si bien esta claro que nunca han aprendido nada de mí: las numerosas y admirables verdades que dan a luz las han descubierto por sí mismos en sí mismos. (Extraído de Platón)
Sócrates hizo propia la máxima escrita en el templo de Delfos: "Conócete a tí mismo". Es posible que Sócrates escuchara a Arquelao (discípulo de Anaxágoras), en relación a la doctrina del "espíritu". Sin embargo, decepcionado de algunos platoes filosóficos, optó por dedicarse a reflexionar sobre sí mismo y sobre la vida del hombre en la ciudad.  
Sócrates entiende la filosofía como una búsqueda colectiva basada en el diálogo. Ni pretende ser el dueño de la verdad ni poder encontrarla por sí solo. Esto significa, que cada hombre posee dentro de sí una parte de la verdad pero solo podrá descubrirla con la ayuda de otros. Esto explica las dos partes del método socrático.
La ironía:
Es el arte de fingir ignorancia,  haciendo preguntas tales que hagan descubrir al otro su propia ignorancia. En otras palabras, comprender que no sabe nada.
La mayéutica:
Consiste en hacer preguntas de modo tal que el otro llegue a descubrir la verdad por sí mismo.
En esta línea, podría afirmarse que Sócrates no tiene doctrina alguna sino que ayuda a los demás y busca junto a ellos. Esta actitud de humildad frente al conocimiento contrasta notablemente con la actitud de los sofistas.
Según Aristóteles dos cosas se pueden atribuir a Sócrates: los razonamientos inductivos y la definición de lo universal. Ambos logros refieren, naturalmente al principio de la ciencia.
Efectivamente, la pregunta esencial que hace Sócrates es: "¿Qué es?" y espera que el otro conteste con una definición. El método socrático se encamino a la construcción de definiciones, las cuales deben encerrar la esencia inmutable de la realidad investigada. De este modo, Sócrates se opone al convencionalismo de los sofistas e inaugura el camino de la búsqueda de esencias. El procedimiento para llegar a la definición verdadera (finalidad de la mayéutica) es inductivo: examen de casos particulares y ensayo de una generación que nos dé ya la definición buscada.
La búsqueda de Sócrates se centró en los conceptos morales y, curiosamente, esa búsqueda, tal como aparece en los primeros diálogos de Platón, terminó sin resultado: los diálogos Eutrifón sobre la piedad, Cármides sobre la templanza y Lisis sobre la amistad, concluyen en un aparente fracaso.
El interés de Sócrates se ha centrado especialmente en la problemática ética: la esencia de la virtud y la posibilidad de enseñarla (tema que los sofistas debatían con mucha frecuencia en ese momento).
El saber y la virtud coinciden de acuerdo a la doctrina socrática porque el que conoce lo recto actuará con rectitud y solo por ignorancia se hace el mal. Esta doctrina, que será criticada por Aristóteles solo puede ser comprendida si se tiene en cuenta que Sócrates defendía también el utilitarismo moral: lo bueno (moralmente) es lo útil.
Todo el mundo busca la felicidad y la utilidad y la virtud consiste en discernir qué es lo más útil en cada caso. Así pues, el saber del que habla Sócrates no es un saber teórico sino un saber práctico a cerca de lo mejor y más útil en cada caso. Este saber virtuoso puede ser enseñado y aprendido porque no bastan las aptitudes naturales para alcanzar la bondad y la virtud.
Ciertamente sería muy difícil englobar en  una sola plancha todo el pensamiento socrático, sobre todo por su gran contenido iniciatico, que es el tema que nos ocupa, pero cabe citar y analizar un fragmento de los dialogos, relatados por Platon que sucedió entre Glaucon y Socrates:

 

Sócrates le dice a Glaucon: ...En una caverna subterránea, con una entrada tan grande como la caverna toda, abierta hacia la luz imagina hombres que se hayan ahí desde que eran niños, con cepos en el cuello y en las piernas, sin poder moverse ni mirar en otra dirección sino hacia delante impedidos de volver la cabeza a causa de las cadenas. Y lejos y en alto, detrás de sus espaldas arde una luz de fuego, y en el espacio intermedio entre el fuego y los prisioneros, asciende un camino, a lo largo del cual se levanta un muro, a modo de los reparos colocados entre los titiriteros y los espectadores, sobre los que ellos exhiben sus habilidades.
 
Glaucón: Me lo imagino perfectamente.
 
Sócrates: Contempla a lo largo del muro hombres que llevan diversos vasos que sobresalen sobre el nivel del muro, estatuas y otras figuras animales en piedra o madera y artículos fabricados de todas las especies... ¿crees que los prisioneros puedan ver alguna otra cosa, de sí mismos y de los otros, sino la sombra  proyectada por el fuego  sobre la pared de la caverna  que está delante de ellos?  ...¿y también de la misma manera respecto a los objetos llevados a lo largo del mundo? Y si pudieran hablar entre ellos, ¿no crees que opinarían de poder hablar de estas [sombras] que ven como si fueran objetos reales presentes? ...Y cuando uno de ellos fuese liberado, y obligado a alzarse repentinamente, y girar el cuello y caminar, y mirar hacia la luz... ¿no sentiría dolor en los ojos, y huiría, volviéndose a las sobras que puede mirar, y no creería que estas son más claras que los objetos que le hubieran mostrado?... Y si alguien lo arrastrase a la fuerza por la espesa y ardua salida y no lo dejase antes de haberlo llevado a la luz del sol, ¿no se quejaría y se irritaría de ser arrastrado, y después, llevado a la luz  y con los ojos deslumbrados, podría ver siquiera una de las cosas verdaderas?
 
Glaucón: No, ciertamente, en el primer instante.
 
Sócrates: Sería necesario que se habituase a mirar los objetos de allá arriba. Y al principio vería más fácilmente las sombras, y después, las imágenes de los hombres reflejadas en el agua y, después, los cuerpos mismos; en seguida, los cuerpos del cielo, y al mismo cielo le sería más fácil mirarlos de noche ...y, por último, creo, el mismo Sol... por si mismo, ...Después de eso, recién comprendería que el Sol... regula todas las cosas en la región visible y es causa también, en cierta manera, de todas aquellas [sombras] que ellos veían... Pues bien, recordando la morada anterior, ¿no crees que él se felicite del cambio y experimente conmiseración por la suerte de los otros?... Y considera aun lo siguiente: si volviendo a descender ocupase de nuevo el mismo puesto ¿no tendría los ojos llenos de tinieblas, al venir inmediatamente del Sol?... Y si tuviese que competir nuevamente con los que habían permanecido en los cepos, para distinguir esas sombras, ¿no causaría risa y haría decir a los demás que la ascensión, deslumbrándolo, le había gastado los ojos?... Pero si alguno tuviese inteligencia... recordaría que las perturbaciones en los ojos son de dos especies y provienen de dos causas: el pasaje de la luz a las tinieblas y de las tinieblas a la luz. Y pensando que lo mismo sucede también para el alma... indagaría si, viniendo de vidas más luminosas, se encuentra oscurecida por la falta de hábito a la oscuridad, o bien si, llegando de mayor ignorancia a una mayor luz, está deslumbrada por el excesivo fulgor.”

El primer punto que nos debe llamar la atención es el estado de tinieblas en el cual se encuentran los hombres, quienes además de encontrarse en oscuras se encuentran presos, esto nos recuerda innegablemente a la iniciación y al estado de tinieblas que se encuentran aquellos profanos que no han recibido el beneficio de la luz, y que además son presos de sus pasiones y egoísmos, que dentro de nuestro ritual de iniciación se halla simbolizado por la venda que cubre los ojos del recipendiario.

Debe también llamarnos la atención de que a pesar de existir varios hombres los que se encuentran presos en la oscuridad solo uno de ellos es elegido para ver la luz, tal como lo hace la orden que escoge a través de diversas pruebas morales, como son las entrevistas y los balotajes,  entre los profanos a los candidatos que han demostrado ser mas dignos para hacerse merecedores del privilegio de ver la luz.

El segundo aspecto que debe interesarnos es como el hombre que fue liberado para ver la luz , se resistía a su paso de las tinieblas a la luz y como ciertamente se le dificulta en sus primeros momentos ver la luz pues esta habituado a la oscuridad, de igual forma la masonería entiende a la iniciación, como un proceso gradual que se va revitalizando día  a día y no como un acto mágico que solo por el hecho de ser realizada puede acabar con nuestros vicios y pasiones.

Para finalizar fijemos nuestra atención en el regreso a las tinieblas ya que el hombre que se ha alegrado de tener como guía a la sabiduría sabe que existe el peligro de retornar a las tinieblas si este no cuida su comportamiento y se aleja de los ismos y vicios que lo tenían preso en la oscuridad.

Sin duda alguna el pensamiento socrático, se revela como una gran fuente de enseñanza moral  por lo que para terminar citare otro de los diálogos citados por Platón , el cual nos enseña acerca del silencio y del cuidado que tenemos que tener con las palabras, pues recordemos uno de las primeras obligaciones del masón es oír, ver y callar.
“Un discípulo llegó muy agitado a la casa de Sócrates y empezó a hablar de esta manera:
- “¡Maestro! Quiero contarte cómo un amigo tuyo estuvo hablando de ti con malevolencia…”
Sócrates lo interrumpió diciendo:
-”¡Espera! ¿Ya hiciste pasar a través de los Tres Filtros lo que me vas a decir?
-”¿Los Tres Filtros…?”
-”Sí” – replicó Sócrates. -”El primer filtro es la VERDAD. ¿Ya examinaste cuidadosamente si lo que me quieres decir es verdadero en todos sus puntos?”
-”No… lo oí decir a unos vecinos…”
-”Pero al menos lo habrás hecho pasar por el segundo Filtro, que es la BONDAD: ¿Lo que me quieres decir es por lo menos bueno?”
-”No, en realidad no… al contrario…”
-”¡Ah!” – interrumpió Sócrates.- “Entonces vamos a la último Filtro. ¿Es NECESARIO que me cuentes eso?”
- “Para ser sincero, no…. Necesario no es.”
- “Entonces -sonrió el sabio- Si no es verdadero, ni bueno, ni necesario… sepultémoslo en el olvido…”
¿Tienes algo que decir a otra persona?. Recuerda pasarlo por la VERDAD, la BONDAD y la NECESIDAD antes de decirlo”
S:.F:.U:.

René Almeida
C:.M:.

 

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